La segunda batallada ganada contra la construcción de pequeñas  centrales hidroeléctricas, fue lograda por el municipio de Santa María. El Comité Cívico Salvemos al Río Bache fue notificado de la negación de la segunda licencia ambiental para la construcción de la Central hidroeléctrica en el municipio de Santa María, zona en la que se quería construir dos proyectos energéticos. Éste se suma al municipio de Oporapa donde también fue negada una licencia ambiental.

 

La Corporación Autónoma del Alto Magdalena, CAM  como autoridad  ambiental del Huila,  negó el 12 de febrero de 2018, la  licencia ambiental del proyecto: "pequeña central hidroeléctrica en la cuenca media del Rió Bache, denominado Bache I (Santa María)", solicitada por  Electrohuila S.A. Por lo tanto, Electrohuila no tendrá permiso para la ocupación del cauce, aprovechamiento forestal, vertimiento de aguas residuales, conformación de escombreras y concesión de aguas superficiales.

La CAM y su equipo técnico evaluó el impacto ambiental y determinó negar dicha licencia, teniendo en cuenta que  según el esquema de ordenamiento territorial del municipio de Santa María, no es viable el proyecto de central hidroeléctrica, ya que la actividad industrial no hace parte de los usos permitidos en la zona localizada.  Esta zona es considera  para de producción económica, con uso principal para la agricultura  pastoreo, y uso complementario de agroforestaría. Actividades como minería son condicionadas. 

Así mismo, el caudal  solicitado es mucho mayor, al máximo que puede ser concesionado, lo que ocasionaría un déficit sobre la cuenca del Río Bache, afectando los recursos hídricos y el ecosistema acuático.  Además, no se presentó estudio de especies de florísticas de la zona. Así mismo se presentó un escaso trabajo de campo y falta de rigurosidad en los estudios y plan de manejo ambiental.

De igual forma, no hubo revisión de la gestión del riesgo y el desastre, así como manejo y atención de las emergencias para el desarrollo del proyecto y la  operación. Además, se concluyó que hubo escasa divulgación del proyecto, no se involucró a las comunidades en las selección de impactos generados y medidas para plan de manejo ambiental.

Movilización social

En el municipio, ya se había negado una licencia ambiental en el 2016 que no permitió la construcción de la  pequeña central, denominada, Bache II (El Socorro) solicitada por parte de Electrohuila S.A. (ver: No va la represa en el río Baché)

En este nuevo  logró también fue fundamental el proceso de resistencia  que se venía realizando el municipio contra la construcción de dicha represa.  En la zona se conformó el comité Cívico Salvemos al Río Bache que por más de tres año realizó acciones para defender el territorio, de esta manera la movilización social logró frenar proyecto de micro central hidroeléctrica que afectaría ecosistemas del Río  Baché y a la comunidad samaria. (Le puede interesar: Loable resistencias de campesinos en defensa del río Baché)

En redes sociales desde la cuenta del proceso de movilización, se manifestó: “Queremos informar al pueblo colombiano, que gracias a la organización y la lucha popular se logró detener la construcción de las dos micro centrales que planeaban realizar en el río Baché. Estás micro centrales pretendían privatizar el río durante 50 años.”

En la plataforma Trochando Sin Frontera, se publicó que  gracias al trabajo investigativo realizado por la organización social Red Proyecto Sur junto al Comité salvemos al río Baché y la comunidad samaria logró demostrar los perjuicios que las hidroeléctricas iban a ocasionar al municipio y desmantelar las irregularidades de los estudios y los engaños a la comunidad, “La unidad, la movilización y la lucha jurídica logró dar como resultado la protección del territorio y el ambiente”.

Sin embargo, la movilización social no puede ceder, ya que Electrohuila puede volver a solicitar la licencia o interponer el recurso de reposición a la resolución de negación.

 

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