Las nuevas exploraciones petroleras en la Macarena y Caquetá para extraer petróleo se haría por el método fracking  que afecta enormemente  al ecosistema y las fuentes hídricas.

 

La fracturación hidráulica  a través de la inyección de agua, arena y productos químicos al subsuelo, por medio de  alta presión, es una práctica lesiva y  prohibida en Alemania y Francia. 

Desde el  2014 se alertaba sobre la llegada de este método al  país, para ese entonces se ofreció en la Ronda Colombia 2014, un total de 98 bloques para explotación de hidrocarburos, 19 fueron ofrecidos para hacer fracking de petróleo y gas de esquistos o lutitas. Según el entonces,   viceministro de minas y energía, Orlando Cabrales era  necesario para apalancar el desarrollo del país, ya que la técnica genera una mayor producción de  petróleo y gas.

Con la crisis del petróleo del 2015, el presente año de 2016 fue oportuno para que se otorgarán licencias bajo este método de exploración y  se reactivara la explotación por medio del fracking, así darle un respiro a  esta industria que el Gobierno considera pilar de desarrollo.  De acuerdo con el Gobierno Nacional, Colombia no puede permitirse el lujo de prohibir el fracking después de un aumento de las operaciones de fractura hidráulica mundial, “los precios del petróleo comenzaron a caer y el presupuesto nacional estuvo bajo presión”. El presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry ha sido enfático en señalar que "No" se le debe decir no al fracking en el país. 

La empresa estadounidense ConocoPhillips en diciembre adquirió la primera la participación del potencial no convencional que tenía en el bloque VMM 3, son 33.714 hectáreas que comprende los municipios de San Martín y Aguachica (Cesar) y Río Negro, en Santander. Por lo tanto sería San Martín en Cesar el primer lugar donde se aplicaría esta técnica.

Sin embargo los planes de expansión del fracking son amplios. La compañía de petróleo de Estados Unidos, Hupecol  también utilizaría la fractura hidráulica  en la licencia de  la Serranía de la Macarena, que afectaría un ecosistema sensible e hídrico vital como Caño Cristal. 

En el Huila desde el 2014 se viene hablando de  fracking, pues habrían zonas para  áreas de exploración no convencional con un bloque de por lo menos 13 municipios del departamento. La Unión Sindical Obrera, USO del Huila, ya elevó la alerta, pues se viene una ola perforación masiva bajo fracking de la que no es ajena el Huila, “ya se aprobaron licencia en el Meta y Magdalena Medio”.  

Frente a estas intenciones, las comunidades se vienen movilizando y exigiendo el respeto por el agua y la naturaleza. “No al fracking en San Martín” o “SOS por el agua” ha sido el llamado de la comunidad que rechaza estos proyectos petroleros. 

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